La importancia de los modelos físicos en la formación de los arquitectos
La arquitectura es una profesión humanista, con una formación artística que bebe principalmente de la disciplina de la escultura. Solo hay que recordar que casi todos los grandes genios del Renacimiento, como Miguel Ángel o Brunelleschi, proyectaron edificios.
Estos modelos físicos nos sirven para proporcionar el volumen de los edificios proyectados, al margen del estilo en el que luego ese edificio se desarrolle. Muchos clientes piensan que lo fundamental en un diseño es decidir si quieren una casa moderna o una más tradicional, pero para nosotros lo básico no es el estilo, sino que las proporciones y la ubicación de la construcción en el entorno sean adecuadas.
La evolución de las maquetas con la impresión 3D
Desde nuestra formación universitaria se nos ha formado en la realización de dichos modelos, usando todo tipo de materiales y técnicas. En los últimos años, la realización de estas maquetas se ha beneficiado de la utilización de impresoras 3D, que permiten un prototipado rápido y la realización relativamente cómoda de pequeñas variaciones en dichos modelos.
Esta circunstancia permite pensar en estas maquetas como herramientas de trabajo: su función no es realizar un objeto para ser exhibido, sino un objeto de trabajo, susceptible de ser manipulado y adaptado de una manera ágil.
El secreto del éxito de un buen proyecto arquitectónico
Traducir en espacios las necesidades del cliente
El trabajo principal de los arquitectos cuando proyectamos o reformamos un edificio es traducir en espacios los gustos y necesidades del cliente. En el caso de que el destino de dicho encargo sea constituir su vivienda particular, a la dificultad inicial de interpretar bien esos gustos se añade el hecho de que posiblemente sea esta la única vez que lo hagan.
Por eso, nuestra labor tiene que conseguir asegurar esos objetivos desde la fase de proyecto, siendo imprescindible saber transmitir adecuadamente a estos clientes los espacios que estamos proyectando.
La importancia de entender el proyecto antes de construir
Aunque todas las personas tienen ya una idea preconcebida de cómo quieren que sea su vivienda, solo los profesionales que tenemos ya una cierta experiencia somos capaces de anticipar sobre un dibujo o plano la realidad que va a surgir de lo proyectado.
De esta manera, el primer trabajo real de un buen arquitecto es asegurarse de que el cliente está entendiendo adecuadamente lo que se le está planteando. No hay nada más dramático que iniciar la construcción de una vivienda y que la persona que ha puesto todas sus ilusiones en ese proyecto empiece a materializar dudas sobre lo que se va realizando.
En ese momento del proceso, hacer correcciones, en caso de ser posibles, suele acarrear costes extra.
El valor del diálogo entre arquitecto y cliente
De esta manera, el valor fundamental que los arquitectos ofrecemos al cliente es que, de manera previa al desarrollo constructivo del proyecto, se establezca un proceso de diálogo en el que tenga que ser capaz de imaginar de manera correcta las propuestas que le lanzamos y de ir orientándonos para afinar dichas ideas hasta un proyecto final del que se sienta completamente satisfecho.
Todo este trabajo se realiza antes de que dibujemos, calculemos y reflejemos en planos y memorias dicho proyecto para que un constructor primeramente presupueste y luego construya el edificio. Constituye, por tanto, el pilar fundamental sobre el que se asienta la mayor parte del trabajo.
Las maquetas como herramientas de diseño arquitectónico
Una herramienta más didáctica que los planos
En este sentido, a muchos clientes hay que facilitarles herramientas para que podamos establecer una línea de trabajo continuada en el tiempo, quedando reflejada en el resultado final todas las ideas que traían inicialmente, aunque no fuesen capaces de dibujarlas.
Nuestra experiencia nos dicta que, de las herramientas de diseño principales con las que contamos —planos, imágenes y maquetas—, son estas últimas las que resultan más didácticas en todo este proceso de trabajo.
Mientras que los planos y bocetos exigen disponer de bastante visión espacial, las volumetrías plasmadas en las maquetas hacen que el cliente se haga una idea perfecta de varios aspectos fundamentales en el diseño.
Aspectos del diseño que una maqueta ayuda a comprender
Relación del edificio con el entorno
Planos de situación, fotos aéreas… son representaciones planas que, aunque útiles, adolecen de la función didáctica que ofrece el despliegue volumétrico del edificio proyectado y los colindantes.
Distribución espacial y orientaciones
El esquema general de distribución de la vivienda y la orientación de los distintos espacios.
Distribución espacial de los usos y las vistas
Espacios de intimidad y espacios representativos y su relación. Vistas exteriores hacia las que abren los espacios proyectados.
La volumetría del edificio
Proporciones globales y alturas de los espacios interiores.
Materiales y percepción del proyecto
Los materiales también se entienden mejor en función de los volúmenes proyectados, ya que ayudan a anticipar la imagen final del edificio y su relación con el conjunto.
Ventajas de las maquetas físicas frente a solo trabajar en digital
Comprensión más intuitiva del proyecto
En definitiva, los modelos físicos son los que nos permiten de una manera más sencilla poner al cliente en el lugar proyectado y ayudarle a entender las potencialidades de su proyecto y los aspectos negativos a evitar.
Más facilidad para detectar errores
Cuando el cliente es capaz de manipular algo físico y en tres dimensiones como son estas maquetas —las gira, las mueve por el plano de parcela, desecha unas y valora más otras—, es más fácil que interprete de forma adecuada las ideas que vas proponiendo y que sea capaz de contraponerlas con las que traía para ir desarrollando el proyecto con varias versiones hasta ir llegando a una propuesta más definitiva.
Un apoyo real para la toma de decisiones
Las maquetas físicas ayudan a valorar proporciones, encaje volumétrico y relación con el entorno antes de que el proyecto avance demasiado. Eso facilita decisiones más seguras desde las primeras fases y reduce dudas posteriores que pueden llegar a traducirse en retrasos y sobrecostes no deseados.
El proceso de diálogo con el cliente
La maqueta como herramienta de comunicación
Gracias a la elaboración de maqueta com herramienta de trabajo conseguimos también que el cliente no tenga un papel pasivo en el proceso constructivo. Como ha participado desde el principio en el proyecto y tiene una referencia clara del edificio a ejecutar, se convierte en un agente activo durante la obra.
Un cliente más implicado y seguro en el proceso constructivo
Esta claridad en el objetivo a conseguir produce también otra consecuencia positiva para el cliente: que defienda mucho mejor sus intereses frente a los del constructor que va a realizar la obra.
Maquetas físicas e inteligencia artificial: por qué se complementan
La tecnología no sustituye la experiencia
En la era de la inteligencia artificial, las herramientas digitales aportan rapidez, simulación y capacidad de análisis, pero no sustituyen la experiencia directa de manipular un objeto físico ni la comprensión espacial que proporciona una maqueta.
Lo digital y lo físico como aliados del proyecto
La combinación de maquetas físicas, modelado digital e inteligencia artificial permite trabajar con más precisión, pero también con más empatía y capacidad de comunicación con el cliente. Por eso, lejos de desaparecer, la maqueta sigue teniendo un papel esencial en el proceso de diseño arquitectónico.
Conclusión
Las maquetas físicas siguen siendo una herramienta fundamental en arquitectura porque ayudan a proyectar mejor, a comunicar mejor y a decidir mejor. En un momento en el que la inteligencia artificial y las herramientas digitales avanzan con rapidez, la maqueta sigue aportando algo que ninguna pantalla puede reemplazar del todo: la comprensión real del espacio en tres dimensiones.
Las maquetas físicas siguen siendo irremplazables porque ofrecen una comprensión táctil y espacial que ninguna versión digital pueden igualar. Permiten entender la escala real y las proporciones, el diálogo del edificio con el entorno próximo, analizar la entrada deluz natural, detectar errores de diseño en fases primigenias del proyecto….Pero lo más valioso de todo es su pder para comunicar el proyecto de forma universal, incluso a quienes no saben leer planos
Esto logra algo que no tiene precio: que el cliente se apropie de su propio proyecto, compartiendo de forma activa el proceso de diseño y dotándole de criterio fundado a la hora de defender sus intereses durante el proceso de construcción.
En el Estudio de Llácer Arquitectos valoramos la maqueta física como una herramienta de trabajo imprescindible para facilitar el proceso de concepción del proyecto arquitectónico definitivo, pero también como un medio de comunicación fundamental con nuestros clientes a la hora de trasladar al diseño definitivo sus deseos y aspiraciones.
Evolución del concepto de eficiencia energética en la edificación Aunque siempre existió la preocupación por disponer de un adecuado aislamiento en los inmuebles que se